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EVENTOS

Ya se vive la 100 K Florida

By | ESPIRITUALIDAD, EVENTOS | No Comments

Del jueves 8 al domingo 11 de noviembre se desarrollará la 100 k Florida, una peregrinación en 4 etapas hacia el Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres. Podrán participar jóvenes a partir de 16 años (los menores de 18 años deben llenar un permiso de los padres e ir con algún mayor de edad como responsable). Es la tercera edición de una caminata que se realiza desde el año 2016.

Compartimos con ustedes dos testimonios de jóvenes que ya han realizado esta experiencia. Esperamos que sirvan para para motivarte y poder hacer tú también la experiencia.

Lorena Villa

Desde varios meses antes de saber que iba a hacer la peregrinación, María comenzó a preparar mi corazón para el gran regalo que me hacía Dios por medio de la Iglesia: el Año de la Misericordia. ¿Por qué ir hasta Florida, caminando, si aquí en Montevideo había también Puerta Santa? Porque quería dar algo más de mí a aquel Dios que ya me había perdonado antes de cruzar la puerta, incluso antes de confesarme.

Y así arranqué… En el camino conocí gente, lugares y mi propia resistencia física. Mi estado físico no es muy atlético, sin embargo, no tuve ningún problema más que algunas ampollas en los pies y la cara colorada. La segunda noche en Mendoza teníamos lugar donde dormir, pero no para bañarnos, así que María Ecilda nos abrió las puertas de su casa. No sólo nos prestó su baño, sino que como era peluquera nos hizo pasar a mí y a otras chicas al salón donde ella trabajaba y nos peinó, no como profesional, sino como lo hace una madre. ¡Qué detalle de la Virgen María para con nosotras a través de sus manos!

Al llegar a Florida, y por fin entrar al Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, se escuchaba a la gente que estaba allí decir entre ellos “¡Son peregrinos!”; y lo éramos. Una experiencia de total libertad y abandono en Dios.

Ricardo Borges

Cuando le presenté la nota donde le pedía permiso a mi directora para faltar dos días seguidos al trabajo, luego de recibirla y leerla, me llamó a la dirección, más curiosa que preocupada, para saber si el motivo de la solicitud no estaba mal redactado. Cuando le comenté a mis alumnos el motivo por el que iba a faltar dos días seguidos, uno de ellos se me acercó y tocándome el hombro me dijo «Profe: con todo respeto; vos estás mal de la cabeza».

Cuando comenté en la parroquia que iba a Florida, no era novedad ya que todos los años vamos en comunidad a la fiesta de la Virgencita de los Treinta y Tres y de alguna forma mi nombre estaba incluido en la lista del ómnibus, pero al advertir que no iba con ellos en esta oportunidad esto causó un «¡opa!». Y al decirles que iba a pié 100 km, pasando el Santa Lucía en bote, la sacristana me quedó mirando con estupor por unos treinta segundos y me preguntó: «¿¿¿en serio???»

Siempre admiré la fe de los peregrinos que entregan largas caminatas a Aparecida, Luján e Itatí y tener la oportunidad de hacerlo aquí, hacia Florida, fue toda una emoción. Ya había tenido algunas experiencias de ir con alumnos desde 25 de Mayo y desde 25 de agosto, 20 y 40 km, pero el desafío de los 100 k me entusiasmó por sobremanera.

Nos dispusimos a caminar bajo un sol abrazador y caminos desconocidos, perdidos y abandonados, cortando verdes campos, pasando puentes caídos y banquinas de rutas asfaltadas, interior profundo del paisito que entre cantos, rezos y risas; silencios, suspiros y cansancios; polvo, pasto y agua; sudor, charlas y lágrimas se tejía una trama de gurises, que iban «pa´tras y pa´delante» entretejiendo experiencias, vivencias y búsquedas que alentaban cuando faltaba el aire, empujaba cuando el cansancio pegaba fuerte y abrazaba cuando la emoción desbordaba.

Una de las imágenes más bellas que guardo de las 100k del 2017 fue el ver cuando algún compañero de camino se quedaba atrás; al principio pensaba que era por cansancio pero luego me fui dando cuenta que deseaban el alivio que solo da el Sacramento de la Reconciliación.

El que se quedaba para atrás era animado por un sacerdote, quien empujando a pura misericordia, avanzaba por el camino, avanzaba con el penitente, avanzaba como buen pastor y cuando  el que había ido volvía a la puntera irradiaba una alegría imposible de esconder y fácil de contagiar.

Llevamos la fe al límite de las capacidades físicas humanas y los ojos no lograban abarcar la totalidad de la hermosura de la creación en RD (real dimensión)

En una elevación de la ruta se nos atravesó una yunta de bueyes y entre el polvo pudimos ver las torres de la Catedral, faltaba un día de caminata y no supimos si lo que nos hizo apurar el paso fue el susto de las vacas o las ganas de llegar al Santuario.

De rodillas frente al Sagrario de la Catedral veneramos a la Virgencita de los Treinta y Tres que nos esperaba ansiosa en su ermita. El piso del presbiterio quedó marcado con las gotas de sudor y lágrimas de emoción y alegría que brotaron en un silencio que aturdía el templo.

¡¡¡Vamos por más!!!

Para participar de la 100 k Florida 2018, podés llenar el formulario aquí

Inscribite aquí para participar de la JNJ 2018

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IJM te invita a participar de la 40° Jornada Nacional de la Juventud. Lo podés hacer llenando el formulario de inscripción que aparece abajo, de forma individual, y eligiendo 2 de las 13 opciones de talleres que estamos preparando para vos (que podrás ver en el propio formulario).

Te esperamos el sábado 1° de setiembre, desde las 9:00 de la mañana, en el Gimnasio Complejo Deportivo San Luis Gonzaga del Colegio Seminario, en la calle Canelones, entre Martínez Trueba y Barrios Amorín.

La JNJ estará centrada en la misión «Casa de todos» y por eso te invitamos a que te sumes a la movida a través de las redes sociales con tres hashtags: #casadetodos, #mision24/7 y #cuerpoacuerpo

Tipos de inscripción

Hay dos tipos de inscripciones: inscripción básica, con un costo de $ 150, que incluye almuerzo y merienda; y la inscripción solidaria, con un costo de $ 200, para colaborar con quienes no puedan pagar la inscripción básica.

Formulario de inscripción

Se viene la JNJ 2018

By | EVENTOS, FORMACIÓN, MISIÓN Y APOSTOLADO | No Comments

El sábado 1° de setiembre, desde las 9 de la mañana, se estará llevando a cabo la 40° Jornada Nacional de la Juventud (JNJ). Este año cada diócesis celebrará su propia JNJ, y en el caso de Montevideo el lugar elegido es el Colegio Seminario. Además, se realizará íntegramente el día sábado, diferenciándose así de las últimas ediciones.

Prepararse para la misión

Acompañando el programa misionero “Jacinto Vera”, en el que la Arquidiócesis de Montevideo se está preparando a vivir la Misión “Casa de todos”, la JNJ será un espacio de celebración, formación y oración para los jóvenes de la capital. La jornada comenzará con un saludo del Card. Daniel Sturla a los jóvenes.

A continuación, a través de un video explicativo, se presentará el programa misionero “Jacinto Vera”. Después será el momento de la formación. Para esto están previstos 13 talleres, sobre diferentes temáticas, que ayudarán a los jóvenes a vivir en clave de misión su día a día. La propuesta contempla un primer tramo expositivo, a cargo de un especialista en la materia, y luego un espacio para plantear las preguntas.

Anunciar la Buena Noticia

Por la tarde, después del almuerzo, será el momento de la misión. Saliendo en grupos, los jóvenes recorrerán las calles de los barrios Palermo y Parque Rodó hablando con los vecinos y anunciando la Buena Noticia de Jesús Resucitado.

Después de misionar, los jóvenes volverán al Colegio Seminario donde compartirán lo vivido y se prepararán para encontrarse con el Señor en un momento de Adoración eucarística. La 40° JNJ concluirá, sobre las 20:30 horas, con la celebración de la Santa Misa en la Iglesia del Colegio.

¿Cómo participar?

Esta instancia está pensada para jóvenes entre 16 y 30 años de todas las comunidades de Montevideo. Para concurrir y participar de los talleres se requiere inscripción previa, que en este caso se realiza de forma individual, a través de un formulario en línea.

Hay dos tipos de inscripciones: inscripción básica, con un costo de $ 150, que incluye almuerzo y merienda; y la inscripción solidaria, con un costo de $ 200, para colaborar con quienes no puedan pagar la inscripción básica.

La inscripción se realiza en línea, a través de un formulario (disponible aquí), en la página oficial o en las redes sociales (InstagramFacebook o Twitter) de Iglesia Joven Montevideo.

Workshop de liderazgo cristiano

By | EVENTOS, FORMACIÓN | No Comments

El jueves 12 de julio, a las 19:30 horas, en la sede central de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), se dictará un workshop sobre liderazgo cristiano. La instancia es organizada por la Arquidiócesis de Montevideo, el Club Católico y la Academia de Líderes Católicos Uruguay.

Será dictado por José Antonio Rosas, politólogo mexicano, que vive en Chile hace varios años, fundador y director de la Academia de Líderes Católicos de Chile. Para participar del workshop no se requiere inscripción previa y la entrada es gratuita.

Academia de Líderes Católicos de Uruguay

El evento también tiene la finalidad de lanzar la Academia de Líderes Católicos Uruguay, un proyecto de formación de líderes, orientado a jóvenes de entre 20 y 30 años, que impartirá el Club Católico en la sede de la UCU. El curso se llevará adelante los sábados, entre los meses de agosto y noviembre.

Los interesados en participar de la Academia pueden acceder a información, o postularse, contactándose con el Club Católico, o a través de la página liderescatolicos. uy

 

Card. Sturla a los jóvenes: «Tenemos que ir a todos los lugares»

By | CARDENAL DANIEL STURLA, EVENTOS | No Comments

El sábado 5 de mayo, en el marco de la Fiesta de san Felipe y Santiago celebrada en el predio de la Rural del Prado, se llevó adelante una nueva edición de la Previa con el Cardenal. En esta instancia los jóvenes de Montevideo dialogan con su arzobispo sobre una variedad de temas que van desde la misión hasta la actitud en la vida cotidiana.

Como es ya tradición el encuentro comenzó con la lectura y reflexión, por parte del cardenal Daniel Sturla, de un pasaje del Nuevo Testamento, más específicamente de los Hechos de los Apóstoles, sobre la predicación de san Pablo. Junto con el cardenal estuvieron los padres Juan Andrés Verde y Mathías Soiza, actual encargado de Iglesia Joven Montevideo. Compartimos con ustedes la reflexión bíblica que realizó el cardenal Daniel Sturla, así como las respuestas a las preguntas realizadas por los jóvenes.

Reflexión sobre la lectura del Hechos de los Apóstoles

Siempre me gusta pensar, y a lo largo de mi vida lo he pensado muchas veces, lo que sentiría Pablo y aquellos primeros apóstoles de Jesús cuando llegaban a una ciudad pagana, del imperio romano, donde todos estaban para otra cosa. Primero que nada había una cantidad de esclavos, también había gente rica y el Imperio Romano que dominaba. Estaban los ídolos y los templos de los dioses paganos, templos que a veces eran también casa de prostitución masculina y femenina, es decir, había un gran relajo moral.

La droga ya existía, no es un invento de ahora, ni que decir el alcoholismo. En esos ambientes muy complicados moralmente, muy de opresión también, muy de sinsentido para muchos, Pablo llegaba a predicar el Evangelio. ¿Qué era lo primero que hacía? Iba a los que estaban más cerca de Dios, a la sinagoga a predicarle a sus hermanos judíos que ese que estaban esperando, el Mesías, había llegado por fin y que su nombre era Jesús de Nazareth.

Y que este Jesús no solo era hombre, sino que también era Hijo de Dios. Y que este Jesús había muerto crucificado. Y tenían horror a la crucifixión, porque los romanos solían crucificar mucha gente y la ponían siempre a la vera del camino. En ese ambiente Pablo llega a las ciudades a anunciar a Cristo.

El apóstol no tenía miedo, o si lo tenía lo vencía. Porque el tema no es no tener miedo, sino ser capaces de enfrentarlo. Hoy en Montevideo hay mucho miedo, de hecho en lo que va del año ha muerto asesinada una cantidad de gente. Y uno puede decir tengo miedo, no salgo. Pero el tema es que aunque tenga miedo hay cosas que tengo que hacer. Pablo no sé si tenía o no tenía miedo, pero iba y anunciaba.

¿Y qué era lo que pasaba? Lo que dice acá; los judíos muchas veces lo rechazaban, otros aceptaban el mensaje y aceptaban a Jesús, se convertían y pasaban a ser cristianos. Y además, junto a las sinagogas, participando pero sin terminar de hacerse judíos porque con eso pasaban a hacerse parte de determinada raza, de determinado pueblo, de determinada nación, había un grupo que se llamaba los prosélitos. Eran gente venida del paganismo, griegos o romanos, que buscaban a Dios porque sabían que los ídolos no eran nada. Por eso Pablo anuncia que Cristo ha muerto por todos los hombres y que para todos es la salvación. Y que además no hay que hacerse de otra nación para ser cristiano, porque justamente Cristo vino para liberarnos y esta llamada es universal. Es decir, todos tenemos la misma dignidad y desde la realidad de cada uno todos estamos llamados a ser cristianos.

Ser armaba con esto un gran lío. Tan grande era que la lectura dice en un momento “esos que han revolucionado todo el mundo han venido también pretendiendo que hay otro rey llamado Jesús”. Ese es el punto, Pablo y sus compañeros cristianos llegaban a las ciudades paganas del Imperio Romano y revolucionaban todo. No por el hecho de hacer lío por hacer lío, sino por anunciar a Jesús. El anuncio de Jesús toca el corazón de las personas que se abren, movidas por el Espíritu Santo, y que si las toca de verdad les cambia la vida.

Imagínense lo que era cuando fue a Éfeso y estaba el gran templo de Artemisa, la diosa pagana, y allí son los fabricantes de las estatuillas de la diosa los que van a protestar porque se les acababa el negocio. Pero en realidad se acababan varios negocios cuando llegaba el Evangelio. Se acababa toda la oscuridad que suponía la prostitución, la esclavitud, el tratar al otro como una cosa. Todo eso cambiaba porque cambiaban los corazones y a mucha gente no lo podía bancar.

Y después Pablo llega a Atenas, y dice la lectura: “Mientras Pablo los esperaba en Atenas lo consumía su espíritu al contemplar la ciudad llena de ídolos”. Es decir, sentía que adentro se requemaba. ¿Por qué? Porque veía la perdición de la gente y sentía la necesidad que tenía de anunciar a Cristo y mientras esperaba se impacientaba.

Hoy entre los santos que el padre Guillermo presentó, en una predicación de la tarde, estaba san Francisco Javier, santo jesuita, de los primeros compañeros de Ignacio, lo llamaban el divino impaciente. Porque Francisco Javier sentía la fuerza de querer anunciar a Cristo y, como a Pablo, se le consumía el espíritu cuando veía esos pueblos donde el Evangelio no había llegado. Entonces quería convertir a todos y no le alcanzaba; llegó a la India, después a Japón y fundó comunidades allí. Pero su sueño era llegar a China y llega, donde después morirá. Era un lugar en aquella época, como ahora, donde el Señor era apenas conocido.

¿Qué pasa? Si nosotros queremos ser de verdad cristianos no podemos no ser apóstoles, no querer que otro conozcan a Cristo. ¿Por qué? Porque si de verdad somos cristianos, y Cristo ha tocado nuestra vida, sabemos que en Él encontramos aquello que buscamos y que buscan todos: ser felices.

Incluso los que andan en caminos terribles lo que buscan es ser felices, tratar de tapar sus vacíos, tratar de pasar por arriba de los grandes agujeros, lastimaduras y heridas que tienen en la vida.

¿Y entonces que hacemos?, ¿nos quedamos tranquilos? Decimos bueno, mi grupito de compañeros o compañeras, somos re cristianos, re buenos, re bien. Pero eso no es ser cristianos. Ser cristianos es nunca formar un gueto, nunca formar un encierro de gente buena; menos cuando nos lo creemos y pretendemos hacer un club de perfectitos entre nosotros, porque somos genios, bárbaros. Ahí terminamos en el peor de los pecados que es la soberbia. Porque es un pecado del espíritu; nosotros los cracks, los demás pobres perdidos.

Resulta que después descubrimos que tan cracks no somos porque dentro nuestro bullen deseos, envidias, celos, orgullo. El tema no es formar un grupito de gente perfecta, el tema es sentir en el corazón que Cristo, que ha tocado mi vida, que me perdona, que se acerca a mis heridas y las sana, que se acerca a mis debilidades y me fortalece, ese Cristo también salva, le da sentido a la vida, ilumina, fortalece y salva. También a los demás.

Ojalá nosotros sintamos que nuestro espíritu se conmueve frente a una realidad del Uruguay difícil. Voy a decir algo que se ha dicho poco y no es para salir asustados. Pero en este Uruguay se ha tirado gente a los chanchos. Fue algo que se dijo y no se le quiso dar mucha bolilla. Pero el otro día fui a la cárcel a visitar a un muchacho al que le habían matado al hijo, este muchacho está preso, y me recordó eso que yo lo había leído, dicho por el subsecretario del Ministerio del Interior.

Me dijo, “sí, acá está el que tiraba los cadáveres a los chanchos, porque el chancho roe hasta el hueso y lo único que queda es la dentadura”. Esto ha pasado acá. Pero por qué pasan estas cosas tan terribles. Porque el mal entra en una dinámica que no tiene fondo. ¿Cuál es el tema? Que el bien, la gracia de Dios, también puede entrar en una dinámica que llega a la santidad.

Por un lado tenemos la oscuridad, que es capaz de cualquier cosa, y por otro tenemos la luz que es capaz de grandes cosas. Ahí está nuestra vida y ojalá esté también el sentir fuerte, dentro nuestro, que hay que anunciar a Cristo, que hay que contagiar al otro. Tenemos que ser entonces cristianos inquietos, que nos dejemos conmover por esa ciudad llena de ídolos de la que hablaba Pablo.

Y tenemos que hacer lío, la expresión del papa Francisco; no es hacer relajo, es sí movernos. Y si eso lleva a alguna dificultad, a algún rechazo, alguna burla, banquémosla. Lo peor que hay es ser cristianos achicados, seamos cristianos contentos de serlo, y por lo tanto queremos anunciar al Señor Jesús. ¡¡¡Vamo’ arriba!!!

Preguntas de los jóvenes

¿Qué cosas concretas podemos hacer como jóvenes para ayudar en la Iglesia?

Primero que nada rezar, no hay nada más concreto que rezar. Segundo la Misa del domingo, es el piso no el techo. Si no voy a Misa el domingo estoy en el horno. El tema es que meche alguna Misa entre semana, no que vaya el domingo; eso se da por supuesto. Y tercero, cada joven cristiano está llamado a tener un apostolado. Es decir, una actividad, sea en los servicios de la misma parroquia o comunidad, sea en los movimientos, dar catequesis, preparar una misión, integrar un oratorio festivo. Un joven católico tiene que hacer algún apostolado. Misa, oración, apostolado después y obviamente el cumplimiento del deber que nos santifica, si soy estudiante estudiar, si soy laburante trabajar.

Hace algunas semanas salió el documento de los obispos sobre la fragmentación social, ¿por qué te parece que se creó tanta polémica en torno al documento?, ¿nos podrías explicar el documento?

El documento fue hecho por todos los obispos, obviamente con aportes del algún laico, laica y algún religioso que preparó parte de los borradores. Apunta a una realidad que me parece rompe los ojos en nuestra realidad uruguaya. Ustedes son más jóvenes, pero nosotros que tenemos algún año más sabemos que siempre hubo ricos y pobres, pero había una clase media muy integradora y en los barrios se convivía sin mayores violencias.

Yo iba al estadio de chico con mi familia. Nacional – Peñarol e íbamos todos juntos con mis hermanos, hermanas y mis padres al fútbol: era una fiesta popular. Hoy para llegar al estadio hay que pasar no sé cuantos controles, que no tengas radio, que no tengas pilas, que esto, que lo otro. Hay una realidad que se ha puesto más violenta desde el punto de vista social y además hay más extremos. Barrios privados y asentamientos.

¿Y esto qué? Esto crea situaciones dolorosas en el Uruguay. Entonces los obispos quisimos llamar la atención, porque en la medida que nos vamos separando la sociedad se va desintegrando. Y obviamente esto tiene consecuencias como la de los asesinatos que hemos visto en este tiempo.

¿Por qué se suscitó la polémica? Bueno, porque cuando los obispos dicen una palabra hay a algunos que no les gusta. Yo creo que hubo un error de perspectiva de quien mandó ese whatsapp, pero es una persona que yo conozco, considero y quiero, es un cristiano. Pero bueno, me parece que le erró, no porque haya criticado el documento sino porque hizo una crítica por un titular de un noticiero, sin haber leído el documento. Y eso después se filtró y fue una lástima. Lo que tuvo de bueno es que muchísima gente leyó el documento porque hubo polémica. Entonces bienvenida la polémica.

¿Cómo puedo ser una católica coherente cuando salgo a bailar de noche?

Yo la pregunta se la devuelvo a ustedes. Y obviamente que la respuesta la tienen más ustedes que yo. Yo le que sí muchas veces he tratado de trasmitirle a los chicos, sobre todo siendo director del Juan XXIII, es que no necesitan emborracharse para divertirse. Y además sabemos que el tomar alcohol baja la censura, que todos tenemos gracias a Dios, y entonces nos lleva a decir “ah, entonces así me divierto más”. Entonces el alcohol para divertirse, y ni decir si se trata de otra sustancia, nos hace resbalar.

Yo creo que podemos pasar muy bien, divertirnos, bailar, pero hay algunos cuidados a tener. Un primer cuidado es ese; si ya voy alegrón o alegrona es más fácil que me bajen las defensas naturales. Y después otras cosas ustedes las saben mejor que yo; sobre todo las chicas deben saber mucho y si no saben le preguntan a las mamás.

¿Qué te ha comentado el Papa sobre la situación de la Iglesia en Uruguay?

El Papa es un rioplatense. Vieron que eso de rioplatense nos sirve a nosotros o a los argentinos cuando queremos decir algo que nos unifica. El Papa aprecia mucho a la Iglesia uruguaya. Hace poco estuvo una chica alemana de una asociación que se llama Adveniat, que ayuda a la Iglesia en América Latina hace muchos años, y nos recordó algo que nos había dicho otra vez: el Papa le dijo a la gente de Adveniat ayuden a la Iglesia uruguaya.

¿Por qué el Papa les recomendó esto? Porque sabe que somos una Iglesia pobre. Uno puede decir “¿pobre la Iglesia?” Sí. ¿Saben cuánto le damos, desde la curia, a los curas que están en las parroquias populares? $ 6000 por mes. Nosotros queremos, por ejemplo, arreglar algunas Iglesias; no podemos, algunas Iglesias en su tamaño nos sobrepasan.

El papa Francisco nos quiere, simpatiza con nosotros, sabe que el estilo nuestro es sencillo, de mucha cercanía, es una característica uruguaya, que como toda característica puede tener sus pros y sus contras. Además el trato con el cura aquí es muy llano, el sacerdote no manda por el hecho de serlo, sino que se tiene que ganar el respeto y el cariño por su vida, por su testimonio y eso es algo muy bueno.

Entonces cuando he tenido encuentros con el Papa cara a cara, lo he sentido muy cercano, muy padre, muy amigo.

¿Cómo tomó tu familia que quisieras hacerte cura?

Creo que en este mismo encuentro, en otra ocasión, yo he contado la historia de mi vocación. No lo voy a volver a hacer. Mi familia fue un poco especial, porque en la adolescencia nosotros perdimos a nuestros padres con poca diferencia de tiempo. Yo soy el menor de 5 hermanos muy seguidos, y cuando yo tenía 13 años y el mayor 19, falleció mi padre. Tres años después falleció mi madre. El planteo vocacional lo recibí a los 17 años, pero durante 2 años estuve peleando con el planteo; que no, que sí.

Cuando finalmente me decidí a entrar en el noviciado salesiano no tenía a mis padres, pero con mis hermanos éramos como un equipo muy unido. Mi hermano mayor era mi tutor y mi familia me apoyó. No se alegraron pero mis hermanos me apoyaron. Teníamos unos tíos y tías, que tampoco ninguno se alegró, pero me apoyaron, me respaldaron, me acompañaron siempre y ha sido un regalo de Dios.

En general en las familias uruguayas, salvo excepciones, no suele ser una alegría que el hijo “se meta de cura” o la hija “se meta de monja”. Pero en la medida que se avanza en la vocación, lo sé por mi propia experiencia y la de mucha otra gente, la familia va descubriendo la alegría que es tener un hijo cura. Y llegan a descubrir que es una bendición de Dios muy grande.

¿Hacia dónde debe salir la Iglesia?, ¿en qué sitios estamos llamados a misionar principalmente?

Lo decía en la Misa, nosotros como Iglesia en Uruguay y en Montevideo, tenemos que jugar en todas las ligas. No se trata de decir “vamos a ir a los barrios más pobres”, hay que estar ahí y la Iglesia está… ¿y la familia?, ¿y la universidad?, ¿y el ámbito político?, ¿y los medios de comunicación?, ¿y el carnaval? Está el Grupo Texas que es un grupo de teatro de ex alumnos salesianos, que tiene una rama dentro de este grupo que se llama Aristophanes y que han hecho parodias, entre otros, de santos. Han llevado el Evangelio al carnaval, al Teatro de Verano y a los tablados.

No tenemos que tratar de ir a un lugar… tenemos que ir a todos. Acá hay algún joven que milita en la política. La política por ejemplo, no es fácil ese terreno. Pero no puedo decir “yo no me voy a meter porque…”. Si no me meto, como se lo dije a algún joven que dudaba entrar en política, otro va a ocupar ese lugar en el que Cristo quiere que estés. Entonces hay que jugar en todas las canchas, en Montevideo tenemos el deber de estar y hacer más presente a Cristo en los barrios más populares de nuestra ciudad. Porque ahí está más ausente, a diferencia de otros países de América donde en los barrios populares hay un sentido de fe mucho mayor que aquí.

¿Cómo puedo aprender a mirar a las personas que no tolero con los ojos misericordiosos de Jesús?

Eso es lo que yo quisiera (risas). Yo soy una persona pasional y eso significa que cuando me apasiono, o encuentro la contradicción, me embronco. Entonces, en primer lugar me tengo que confesar. Hoy de mañana, por ejemplo, me confesé. El tema es cómo nosotros, en la oración, podemos manifestarle a Jesús esa bronca, el nombre de esa persona con la que tuve un problema. Y hay que pasar por el corazón de Jesús esas broncas, esas impaciencias que podemos tener con alguien y tratar de dejarlas ahí.

Yo tengo una capilla en mi casa, ese es el gran beneficio de los curas. Pero primero, que lo podemos hacer sin capilla y segundo que cerca de nuestra casa siempre hay un templo o una Iglesia. Hay que ir frente al sagrario y poner ante Jesús esos nombres que nos sacan la paciencia.

Comentario del libro «Desde la matriz»

En el título la palabra matriz está con minúscula porque se refiere a la matriz, al útero, desde la entrañas de lo que es hoy el Uruguay la Iglesia ha estado presente. Fíjense que en el 2030, todavía nos faltan unos años, se va a celebrar el Bicentenario de Uruguay como estado. Bueno, hace 400 años la Iglesia fundó en este país las primeras poblaciones. Hace 400 años llegaron curas que en la desembocadura del Río Negro hicieron las primeras reducciones de indios. Y allá en el norte, aunque ya no sea más la Banda Oriental porque Brasil ocupó, estaban los 7 pueblos misioneros jesuíticos.

Tomo una cosa a modo de ejemplo. Nosotros tomamos mate, pero el mate como tal, como lo conocemos, como la rueda, como la bombilla, como algo popular y de todos, es de los jesuitas de las misiones guaraníticas. La yerba se masticaba, no se cultivaba; los guaraníes no sabían cultivar la yerba mate. Eso es parte de nuestra identidad cultural, de nuestro sentido de igualdad, de nuestro formar rueda. Y así podríamos seguir con tantísimos ejemplos.

Si Artigas tuvo ese sentido popular, democrático, el reparto de tierras, etcétera, hay que mirar lo que fue la educación cristiana y franciscana que recibió. Y sus abuelos y sus padres eran terciarios franciscanos, y mucho de la vivencia del artiguismo tiene que ver con el franciscanismo de Artigas.

A veces a la Iglesia le dicen “¿qué se cree?”; a ver, somos forjadores de este Uruguay. No somos los únicos, claro que no, pero no nos ninguneen, no nos traten como que hubiéramos llegado ayer al Uruguay. Estamos desde la matriz. Ojalá que este libro no se quede solo en el círculo de los católicos, sino que pueda salir y trascender.

Yo voy de misión una vez por año con mi comunidad, ¿podrías explicar que significa ser misionero permanentemente?

Hay como una actitud de vida de alguien que es misionero, que es como decir soy apóstol. Es sentir en el corazón eso que decían los Hechos de los Apóstoles sobre Pablo: “se consumía su espíritu viendo la ciudad llena de ídolos”. Entonces se trata de que sienta, experimente y le pida ese don al Espíritu Santo, que tengo que transmitir a los otros el gozo de ser cristiano, la alegría de haber descubierto a Cristo. Y que eso lo piense y no solamente quede en una palabrita que diga, que está bien, sino que también piense con otros como poder acercar a estos amigos a Cristo.

¿Cómo hacer para que aquel primo, aquella prima, el compañero de trabajo o de estudio, descubra a Cristo? Hay grupos hoy que tienen esta fuerza apostólica y tenemos que aprender. Miren los evangélicos… a veces nosotros criticamos. Miren, una vez cuando todavía era cura, no era obispo, estaba esperando para visitar a una persona en el COMCAR, estaba de cuellito. Se me acercó un hombre y me dijo “padre, yo soy evangélico”. Y entonces me contó que él había estado preso y que en la cárcel fue evangelizado, y a partir de ahí seguía visitando presos para anunciarles el Evangelio.

Ser misionero es siempre tener a Dios en el corazón, el deseo de transparentar a Cristo, hablar de Cristo, manifestar a Cristo, testimoniar a Cristo convencido que es lo más grande que tenemos y que una persona puede tener y vivir.

SEGUNDO CONCURSO INTERNACIONAL DE ENSAYOS

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Segundo Concurso Internacional de Ensayos

“P. Sergio Bernal Restrepo, S.J.”

 

PENSAMIENTO SOCIAL DE LA IGLESIA Y REALIDAD LATINOAMERICANA

 

Entre la Encíclica Populorum Progressio de Pablo VI (en sus 50 años) y el Pontificado de Francisco

 

 

Introducción

La publicación de la Encíclica Populorum Progressio tuvo lugar poco después de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II. La misma Encíclica señala en los primeros pasos su íntima relación con el Concilio. Veinte años después Juan Pablo II subrayó en la Sollicitudo Rei Socialis la profunda relación de aquella Encíclica con el Concilio y, en particular, con la Constitución  pastoral Gaudium et Spes.

Más tarde en Caritas in Veritate, Benedicto XVI nos decía : “ la relectura de la Populorum Progressio insta a permanecer fieles a su mensaje de caridad y de verdad, considerándolo en el ámbito del magisterio específico de Pablo VI y, más en general, dentro de la tradición de la doctrina social de la Iglesia. (CV.10 )

La cuestión social se había hecho mundial y Pablo VI,  captó la relación recíproca entre el impulso hacia la unificación de la humanidad y el ideal cristiano de una única familia de los pueblos, solidaria en la común hermandad.

 

Nos ha querido decir, además, que el progreso, es una vocación: “ En los designios de Dios, cada hombre está llamado a promover su propio progreso, porque la vida de todo hombre es una vocación ”. Esto es precisamente lo que legitima la intervención de la Iglesia en la problemática del desarrollo.

Este mismo desarrollo exige más todavía pensadores de reflexión profunda que busquen un humanismo nuevo, el cual permita al hombre moderno hallarse a sí mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación. Así podrá realizar en toda su plenitud el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas a condiciones más humanas” (PP,20).

Si el desarrollo afectase solo a los aspectos técnicos de la vida del hombre, y no al sentido de su caminar en la historia junto con otros hermanos, ni al descubrimiento de la meta de este camino, la Iglesia no tendría por qué hablar de él.

El contenido profético de Populorum Progressio, además, está en sintonía con la renovación de la Iglesia que ha emprendido en los tiempos actuales el Papa Francisco.

Con motivo del 50 aniversario de este importante suceso, la REDLAPSI convoca al Segundo Concurso Internacional de Ensayos “PENSAMIENTO SOCIAL DE LA IGLESIA Y REALIDAD LATINOAMERICANA. Entre la Encíclica Populorum Progressio de Pablo VI  y el Pontificado de Francisco” que tendrá el nombre “P. Sergio Bernal Restrepo, S.J.”, en homenaje y agradecimiento a este jesuita colombiano, formador de formadores de muchas generaciones desde la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Gregoriana,  fundador, asesor y amigo de la Redlapsi,  que vivió su pascua el 27 de enero próximo pasado a los 83 años de edad.

 

Destinatarios:

El concurso se dirige  a investigadores, académicos, agentes pastorales y todas aquellas personas interesadas en el tema, mayores de 18 y menores de 35 años exclusivamente.

Características:

Los trabajos deben guiarse por las siguientes características:

  1. Considerar como documentos inspiradores:
  • La Encíclica Populorum Progressio
  • La Constitución Pastoral Gaudium et Spes, del Concilio Vaticano II,
  • El Documento Conclusivo de la II Conferencia Episcopal Latinoamericana, realizada en Medellín,
  • Sollicitudo rei socialis,
  • Centesimus annus 
  • Caritas in veritate
  • Las recientes aportaciones y orientaciones del Papa Francisco, sobre todo la Encíclica Laudato Si.
  1. Mostrar la coherencia, desarrollo y continuidad del pensamiento social de la Iglesia.
  2. Tomar como punto de partida la actual realidad latinoamericana y caribeña en sus diferentes aspectos:
  • Social, Económica, Política, Cultural, Medio ambiental, Religiosa, Otros.
  1. Ver la realidad a la luz de las orientaciones de los Documentos citados.
  2. Definir tendencias, incidencia y/o coincidencia de la realidad con lo señalado en los Documentos referidos.
  3. Desde lo anterior, indicar caminos que se están recorriendo, rutas de salida a la problemática que impliquen las directrices de acción sugeridas en los Documentos, a fin de ofrecer una mirada esperanzadora.
  4. Mostrar acciones concretas o caminos que están recorriendo algunos.
  5. De forma prioritaria: formular propuestas concretas de acción y sus posibles responsables.
  6. En lo relativo a la forma, los trabajos debe observar:
    1. El trabajo debe ser inédito.
    2. Puede presentarse en Español, Portugués o Francés.
    3. El ensayo no debe tener una extensión menor a ocho cuartillas (páginas) ni mayor a veinte.
    4. Debe ser escrito en letra tipo arial no. 12 a un interlineado de 1.5.
    5. Además de la versión extensa, se debe ofrecer una versión resumida de tres a cinco cuartillas.
  7. Los trabajos deben tener referencias bibliográficas de autores destacados, colocando las referencias en notas a pie de página.
  1. Los interesados deben hacer una preinscripción hasta el 6 de agosto de 2017, aniversario de la Pascua de Pablo VI al correo: concurso.redlapsi@gmail.com.
  1. Los trabajos serán recibidos en el mismo correo electrónico como fecha máxima el día 30 de septiembre del 2017.
  2. Es condición necesaria para presentar trabajos estar pre-inscriptos.

.- Completar y enviar la ficha

.- Enviar documento de identidad scaneado.

 

Jurado:

Está integrado por :

.- Dra. Susana Nuin

.- Lic. Adalberto Saviñon

.- Lic. Victor Chávez

.- Soc. Juan José Richter

 

Incentivos:

Los dos participantes que el jurado seleccione  recibirán como estímulo:

  1. Una beca (con estadía incluida, que otorgará el Instituto que brinda la beca) para participar en una actividad en el IMDOSOC (Instituto Méxicano de Doctrina Social Cristiana) o en IESC (Instituto de Estudios Superiores-Perú) dependiendo de la cercanía de su país de procedencia,  pudiendo hacer  allí la presentación de su trabajo.
  2. En el caso que el participante seleccionado por el jurado, viva en México, se le otorgará la beca en Perú y viceversa.
  3. La REDLAPSI se hará cargo de los costos de pasajes aéreos en los casos anteriores (a o b).
  4. Se publicarán estos dos trabajos y uno más también seleccionado por el jurado.

El Padre Bernal era oriundo de Medellín, Antioquia, tenía 63 años de Compañía y 43 de Últimos Votos. Era Licenciado en Filosofía y Letras de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá; Licenciado en Ciencias Sociales y Teología de la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma. En este mismo claustro hizo sus estudios de doctorado en Ciencias Sociales. Asimismo, obtuvo un máster en Sociología en la Universidad Brown en Rhode Island, EE. UU.

Además de ser Decano del Medio Universitario de las Facultades de Medicina e Ingeniería y Decano Académico de la Facultad de Educación de la Universidad Javeriana, fue profesor de Sociología y Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y Consultor del Pontificio Consejo Justicia y Paz de la Ciudad del Vaticano.

Miembro del Comité Científico del Instituto Internacional Jacques Maritain, del Comité Científico de la revista «La Societá», del Observatorio Internacional para la Doctrina Social de la “Igles Thuan” de la Ciudad del Vaticano y del Comité de Investigación y Ética de la Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana y del Hospital Universitario San Ignacio.