ESPIRITUALIDAD

EJERCICIOS ESPIRITUALES 2017

By marzo 4, 2017 No Comments

DETALLES DE LOS EVENTOS

Fechas:

-1a tanda del 28 al 30 de abril

-2da tanda del 24 al 27 de agosto

-3a tanda del 27 al 29 de octubre

Lugar: Casa de Retiro Villa Guadalupe, Canelones.

Inscripciones: info@iglesiajoven.org.uy

Una vez realizada la inscripción se coordinará una entrevista previa con un integrante del equipo.

 

Ejercicios espirituales para jóvenes

Una propuesta de crecimiento espiritual de Iglesia Joven Montevideo con el apoyo de la Red Juvenil Ignaciana

¿Qué son y para qué hacer los Ejercicios Espirituales?

Los ejercicios espirituales son un camino, una experiencia espiritual que tiene como herramienta principal el silencio profundo de la oración y, desde ella; el discernimiento. Es en el corazón donde se va fraguando la libertad que no se sujeta a ningún ídolo, sino aquella que se realiza con amor y justicia, donde experimentamos el gozo de conocer el amor de Dios, su voluntad y responder a ella. Donde aprendemos a caminar en las huellas de Cristo, haciendo nuestras sus decisiones y sus sentimientos. Son un anhelo intenso de “conocer internamente” a este Dios Vivo que nos ama infinitamente. Los Ejercicios Espirituales son, pues, una búsqueda del sentido de la vida… una búsqueda y un encuentro.

Los Ejercicios son una ayuda para tomarse el Evangelio de Jesucristo en serio. Para romper las ataduras de nuestro corazón que nos impiden ser verdaderamente libre para amar. Para percibir el modo concreto en que Dios nos invita a construir el Reino y a servir a nuestros hermanos como fieles miembros de la iglesia. Para no contentarnos con una vida mediocre, de sueños cortos sino poder ensanchar el corazón para seguirlo con generosidad. Finalmente para poder entender, no solo desde la cabeza, sino sobre todo desde el corazón cuando dice el Apóstol Pablo cuando dice “Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gal. 2, 20)

¿A quiénes están dirigidos?

A todos aquellos jóvenes de entre 18 y 30 años que desean vivir una experiencia honda de encuentro con Dios. Para aquellos jóvenes que están sedientos de conversión, de ordenar su vida hacia el único fin, Cristo. Si estas interesado en sumarte a la tanda del próximo año no dejes de ponerte en contacto con nosotros.

Algunos testimonios de quienes están realizando los ejercicios éste año:

No había tenido la experiencia de los EE.EE… y la verdad son muy recomendables. Le di la oportunidad a Dios de tener un encuentro mano a mano con Él, que en la cotidiana me es difícil, Él siempre está esperándonos, y somos nosotros los que por todos los compromisos no lo escuchamos o seguimos. Encontré en el retiro ese espacio y charla de amigos con Dios… un encuentro muy especial» Diego A.

«Fue una experiencia donde pude descansar en Dios, abandonarme en sus brazos como lo hace un bebé con su madre. Sentirse amada y segura en El.

Descubrí como Dios está presente en todos los momentos de tu vida, y Jesús camina a tu lado,   sufriendo contigo tus dolores.

Lo más lindo fue poder verme a mi misma con la mirada tierna con la que Dios me mira.» Mili H.

Dios nos tiene preparado un camino, y para entender debemos encontrar el momento y predisponernos a sentirlo, abrir nuestro corazón. El secreto es saber cuál es nuestro Principio y Fundamento, él construye a partir de eso. Dios está en lo más simple de las cosas y sale a nuestro encuentro en donde menos lo esperamos. J. Ignacio T.

Los momentos de acompañamiento fueron claves para mi experiencia de ejercicios, ya que mi acompañante fue poniendo en palabras lo que yo iba experimentando en la oración pero que aún no lograba percibir ni expresar; poco a poco estas palabras me iban revelando más profundamente lo que Jesús me quería mostrar y yo no quería ver. Agustina M.

 


 

«Siempre renueva y conmueve la posibilidad de ser testigo del paso de Dios en la vida de aquellos jóvenes que me tocó acompañar a lo largo del fin de semana. He tenido la dicha de reconocer y actualizar cómo Dios ha ido sanando mis heridas del pasado, y cómo quiere seguir haciéndolo hoy desde esta realidad de ser, en expresión de Henri Nowen, un sanador herido».

P. Ignacio Rey Nores sj